Las Puertas del Inframundo


Para los antiguos griegos y romanos, el infierno era un lugar físico que se encontraba comunicado con el mundo de los vivos y al que se podía acceder a través de una puerta que situaban cerca de la ciudad turca de Hierápolis. Durante años, encontrar la entrada al Inframundo/ Averno fue el objetivo de muchos arqueólogos.

Con el paso del tiempo, un equipo de arqueólogos italianos encontraron las "Puertas al Infierno", en una cueva en la que las fuentes históricas ubicaban justamente en Hierápolis, ahora llamada Pamukkale (Turquía), y que describían como una cueva llena de humos letales.

Conocida también como la Puerta de Plutón, este portal está lleno de vapores que pueden causar la muerte instantánea. También se encontró una piscina en donde los sacerdotes pasaban la noche para recibir las "supuestas" visiones.


Las visiones que los sacerdotes decían tener eran alucinaciones causadas por respirar los vapores que salían de la cueva. Además de la piscina, los expertos encontraron unas escaleras y un templo, además de una columna y una dedicatoria a Perséfone y a Plutón, dioses del inframundo. Las escalera era utilizada por los griegos para ver los rituales de los sacerdotes, quienes eran los únicos que podían acercarse a la entrada de la cueva.

Los griegos acostumbraban colocar aves en las puertas para ver como morían rápidamente por los vapores. Toros y otros animales también eran llevados para que murieran como parte de rituales.

Las puertas habían sido discutidas en varios textos de la antigüedad. Estrabón, filósofo e historiador griego en el año 24 a. C lo describió como ... “Este lugar está lleno de vapor que es muy neblinoso y denso . Se puede ver el suelo con dificultad. Cualquier animal que pasa encuentra la muerte instantánea”.


El descubrimiento se completó cuando se encontraron a los guardianes del inframundo. Las dos estatuas guardianes representan a criaturas mitológicas ... Una de ellas muestra claramente a una serpiente, claro símbolo del inframundo ... La otra nos muestra a Kerberos, el perro guardián de tres cabezas del infierno en la mitología griega.

Lo que es un hecho, es que este lugar fue un lugar de peregrinaje muy importante en la antigüedad.

Pero veamos otras posibles puertas ...

La idea de la posibilidad de acceder al inframundo desde el mundo terrenal es una idea muy antigua. Ya se cuenta en la leyenda de Orfeo cómo fue al inframundo para buscar a su esposa Eurícide. La cultura clásica situó las puertas del infierno en varios lugares. 

La cultura hebrea habla de la entrada al valle del hijo de Hinom, al sudeste de Jerusalem. 

Griegos y romanos daban el nombre de Averno también a un cráter cerca de Cumas, en Campania, al Sur de Italia, en los Campos Flégreos, como posible puerta al inframundo. 


En Nicaragua, a 20 kilómetros de Managua, está el volcán en activo de Masaya, que los nativos consideraban una entrada al infierno. En el siglo XVI, los frailes españoles llegaron al lugar y bajaron hasta la propia fosa del volcán para ver la lava, y dado lo espectacular de ver un volcán activo, confirmaron las creencias nativas de que aquel lugar podría ser una entrada física hacia el infierno. Los frailes colocaron una enorme cruz al borde del cráter. 500 años después, sigue ahí una cruz, conocida como Cruz de Bobadilla. No es el único volcán que se ha identificado con el acceso al inframundo.

En la selva de Belice existe una gruta que se identifica en la cultura maya con la entrada a Xibalbá.

1 comentario:

  1. Qué barbaridad...a saber qué tipo de "vapores" son esos!!!....



    ta_tau

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