Santuario de O Corpiño



Situado en la parroquia de Santa Eulalia de Losón (Lalín, Pontevedra) en la carretera que une a Santiago con Ourense, aproximadamente a unos 50 kms de Santiago, se encuentra el santuario de Nuestra Señora del Corpiño, la más reconocida virgen curadora del "meigallo" (una especie de embrujamiento) o también llamado "ramo cativo" cuando afecta a los niños que se quedan mustios, esmirriados, sin espíritu; este es uno de los males más temido y de difícil curación en la Galicia rural, desde tiempo inmemorial y contra el que se han escrito numerosas formulaciones mágicas y la enfermedad psíquica rural más "trabajada" por las santas, meigas y "curandeiras".

Cuenta la leyenda que en el siglo VIII vivía por aquellos parajes un ermitaño , Hermógenes, gran devoto de la Virgen, y cuyos sermones eran escuchados con gran admiración por los vecinos de la zona. Un buen día, el ermitaño dejó de predicar, y tal como se temía, fue encontrado su cuerpo sin vida, pero extrañamente incorrupto, lo que en el rural pasa a ser considerado automáticamente una especie de demostración de su beatitud, un "corpo santo", así que no queriendo los campesinos hacer algo que supusiese profanar su última voluntad, decidieron darle sepultura allí mismo y levantaron en su honor una capilla a la que pusieron por nombre "O Corpiño" .

Ya en el siglo XII, unos pastores, buscando cobijo en una negra tormenta se introdujeron en las ruinas de la capilla arruinada, pero fueron cegados por una luz sobrenatural en cuyo centro vislumbraban a la Virgen con el Niño y un ramo de flores.

Enterados los vecinos del suceso acudieron a la capilla haciendo la Virgen su aparición por última vez en público ante los aldeanos reunidos.

En señal de agradecimiento y respeto el pueblo decidió levantar un santuario en su honor sobre las ruinas del antiguo . 

  • De humilde capilla a gran santuario ... 
El imponente edificio que alberga el santuario de Nosa Señora de O Corpiño habla por sí sólo de la munificencia de sus rectores y, sobre todo, de la generosidad de sus devotos, ya que gracias a ellos fue posible transformar la antigua y humilde capilla de la "Santa" en todo un monumento de la arquitectura neoclásica, que impresiona por su solidez y sus dimensiones, y también por su singular diseño. Y todo ello, en el transcurso de poco más de cien años.

Desde entonces se celebra allí la romería del Corpiño los días 23 y 24 de junio, fechas en las que acuden todas aquellas personas que padecen algún tipo de enfermedad poco frecuente en busca de su curación .Una vez oída la Misa los enfermos protagonizan dentro y en el mismo atrio de la iglesia una escena sobrecogedora de rapto, transcendencia, gemidos, blasfemias, vómitos de bolas de pelo, abatimiento y convulsiones ante la presencia de la imagen de la Virgen y de la cruz que la precede, con el fin de expulsar el "meigallo"de su cuerpo durante los cuales son ayudados por familiares o amigos que contribuyen con sus rezos o golpes a la expulsión del demonio del cuerpo del poseído.

Cuando esto ocurre el enfermo se revuelca por el suelo contorsionándose y desarrolla una fuerza inusual en él, que debe ser controlada por 5 adultos fuertes para que no llegue a hacerse daño en su debatirse, mientras algunos echan incluso espuma por la boca, momento que es aprovechado por los acompañantes para introducirle entre los dientes una moneda romana de oro que hace las funciones de amuleto.

Después la Virgen es portada por fuertes hombres de campo, y escoltada por la Guardia Civil alrededor del pequeño atrio de la iglesia, la gente trata de pasar a presión bajo su Santa intentando tocarla en el pie, en el bajo del vestido con un pañuelo que frotan contra ella y que luego será llevado como un relicario escondido al hogar y frotado sobra las personas enfermas que no pudieron acudir al Corpiño e incluso sobre los animales de la casa que han enfermado , supuestamente del mal de ojo , como un miembro más de la unidad familiar. Tras esto se supone que el enfermo ha sido curado y sólo queda demostrar el agradecimiento a la Virgen por haber producido el milagro.

Con tranquilidad, fuera de horas de culto y ayudados de una linterna para leer cómodamente en los rincones oscuros del templo se pueden ir leyendo los mensajes dejados por enfermos agradecidos, casi todos acompañados de una foto y la fecha de su curación y el lugar de origen .

Sorprende la cantidad de curaciones allí practicadas, entre la gente más variada, entre los niveles económicos más diferentes, con niveles culturales tan distintos y sobre todo estremece la sinceridad de los mensajes algunos de ellos en un castellano rústico de un gallego-parlante que trata de dejar constancia de su fe y de su agradecimiento.

Se observa una multitud de pequeñas fotos tamaño carnet que insertadas en los marcos de los agradecimientos antiguos muestran la vigencia del rito hoy día aunque sin texto sin datos sin fechas pierden fuerza ante la ingenua sinceridad de las muestras más antiguas.
  • El ritual de la ofrenda
El desarrollo de la ofrenda de los fieles dentro del santuario sigue las pautas que marca la liturgia de la Iglesia: Santa Misa, Penitencia, Comunión..., con el complemento de las oraciones propias de la devoción mariana. Pero la tradición también ha fijado unos ritos para los "ofrecidos", centrados en el rociado con agua bendita, imposición de los Evangelios y en especial la veneración y contacto con la Reliquia.

(Banderilla). La procesión en torno al santuario, sobre todo en los días señalados, resume y clausura todo el ceremonial de la fiesta religiosa.

  • Otras curiosidades:
José Donsión, se califica a sí mismo como "uno de los mayores expertos en exorcismo de España". Para presumir tiene una importante razón: cada 24 de junio se celebra una popular romería, en el santuario de O Corpiño, famosa porque cura el meigallo y sana las posesiones infernales. Allí acuden en masa los fieles que creen estar habitados por Satanás. Y no sólo ese día. El flujo de víctimas del diablo es constante todo el año.

"Cada mes recibo a gente que cree estar poseída, en algunos casos es cierto y, en otros, necesitan un psiquiatra", explica el padre Donsión.

El sacerdote ayuda a las personas endemoniadas, aunque no cuenta con autorización expresa del Arzobispado. Desde el Concilio Vaticano II, el dogma de la existencia del diablo pasó a ser una "parte vergonzosa de la doctrina" y la Iglesia actual es poco amiga de favorecer la creencia de que el mal esté encarnado en un ser concreto y, mucho menos, en un lugar físico como el infierno. De hecho, sólo un 30% de los católicos practicantes cree que Satanás existe.

"El diablo no está de moda", reconoce el padre Donsión, "pero no está muerto, aparenta estar dormido y hoy está más activo que nunca; jamás hubo tantas posesiones satánicas".

Algunos curas han decidido emprender una cruzada por su cuenta. Y realizan exorcismos. En O Corpiño, a puerta cerrada, hay no menos de dos cada mes.

La sesión comienza a las 12.30 horas. Antes de su inicio, el cura pone sus normas: "No se puede hablar con los poseídos, no se darán sus nombres y no se pueden hacer fotos, que de todas formas no saldrían".

Tras cerrar la puerta con cerrojo, Donsión inicia la ceremonia. Lleva en las manos un tomo rojo que, en letras doradas, se titula: Libro de los exorcismos. Sus armas son pocas. "La principal es la palabra de Dios, que es lo que más irrita al diablo; también usan agua bendita, acercan la cruz al poseído, la sagrada forma y algunos objetos de culto, pero la palabra es lo más eficaz", afirma.

El párroco lee fragmentos del prólogo del Testamento según San Juan, y versículos de Marcos como "¡Cállate y sal de él!" o "Echaréis demonios en mi nombre", ambas frases recogidas en este evangelio.

1 comentario:

  1. Yo estube en una ocasión en ese santuario y la verdad me impresiono mucho de los comentarios que alli hay escritos y las fotos en una palabra se me puso la piel de gallina. esta genial este articulo tambien.un beso

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