Los enigmas de Atacama


Cerca de Arica, al norte de Chile, se conservan los hermanos "olvidados" de los dibujos de Nazca. Numerosos animales y símbolos, algunos de más de cien metros de longitud, se dispersan por el desierto de Atacama.

En este caso las técnicas empleadas para su realización son bastante claras: bien por acumulación de rocas volcánicas, bien por lo contrario, extracción de ese mismo tipo de roca dejando "limpia" la forma deseada. 


Al igual que en Nazca o Paracas, las razones de su existencia son desconocidas. Una de las hipótesis, proveniente de la arqueología ortodoxa, habla de un ritual destinado a mejorar las cosechas y los rebaños.

Esta teoría podría explicar las imágenes de animales, pero no los círculos, espirales, flechas, rectángulos...


Recordemos, que la espiral es uno de los símbolos más antiguos expresados por el ser humano, se encuentra presente en infinidad de registros históricos hallados en todos los continentes. Así lo atestigua el arte rupestre del Paleolítico o en el sorprendente arte megalítico del Neolítico. Los matemáticos de la antigua Grecia relacionaron el desarrollo de la espiral con el número phi o Número de Oro como expresión del movimiento que da origen a la creación.


La espiral es el símbolo propio de la creación y la evolución de todo el Universo.Los últimos descubrimientos astronómicos confirman que unas dos terceras partes de las galaxias conocidas, incluida nuestra Vía Láctea, aparecen bajo la forma de una espiral que, desde de un punto central, genera un continuado y armónico movimiento expansivo.


En definitiva, la naturaleza se expresa asiduamente bajo la forma de una espiral, desde las mismas galaxias, hasta el más diminuto elemento definitorio de la vida. Así, la trayectoria que traza nuestro planeta Tierra y cuantos orbitan alrededor del Sol, se reflejan también bajo la forma de sendas espirales. Incluso el mismo ADN de los seres vivos se dispone como una doble espiral.


Como símbolo, la espiral ha pervivido al paso de las épocas y aún en nuestros días, se halla en plena vigencia cuando lo contemplamos en emblemas, logotipos y enseñas de todo tipo. Tal vez porque su presencia evoca en nosotros el magnetismo de lo misterioso, lo subliminal y lo arquetípico. El conocimiento bien se podría representar como un recorrido en forma de espiral, gracias al cual aspiramos a alcanzar la comprensión del mundo.

También se observa la necesidad de situarse a cierta distancia o, mejor aún, sobrevolar la zona, para percibir con detalle las curiosas formaciones. Es llamativo comprobar cómo este tipo de lugares (Nazca, Paracas, Atacama) se concentran en una región tan concreta del planeta.


Una de las imágenes más famosas es la del Gigante de Atacama (dios preinca) figura de un gran humanoide y otras figuras geométricas de gran tamaño trazadas sobre las laderas oeste y sur de este cerro.

Son un total de 21 figuras, se presume que fueron realizadas por culturas que habitaron la región entre los años 1.000 y 1.400 DC como una forma de rendir culto a divinidades especiales.


Se identifican dos paneles, uno hacia el sur con 12 figuras de forma geométrica y una zoomorfa; el otro panel se orienta hacia el oeste, siendo la figura principal la del humanoide, junto a otras 7 formas geométricas a 100 a 200 mt2.

A la diestra del "Gigante" se observa el bastón de mando o báculo . A la altura de las rodillas se observan adornos de plumas.


¿Se trata de formas rituales orientadas hacia dioses ubicados instintivamente en el cielo? ¿O mensajes para alguien capaz de sobrevolar la zona? ¿Seremos descendientes de dioses venidos del espacio? Quizá algún día podamos resolver todos estos enigmas.

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